
Se empieza por entender claramente el segmento al cual se va a enfocar las propiedades a vender. En base a esto podremos establecer un posicionamiento deseado y una identidad adecuada al proyecto.
Seguidamente, establecemos el embudo de conversión, tomando en cuenta cada punto de la ruta del cliente meta para cada proyecto.
Con esto, procedemos a ejecutar campañas y coordinar con el área de ventas para poder concretar las ventas.



















